Hace poco fui al hospital, ya que mi madre fue llevada a emergencias, debido a que presentó repentinamente síntomas de trombos o coágulos en la pierna derecha, algo que muchísimas veces es mortal y en mi experiencia, puedo decir que la mayoría de las personas que presentan esta situación nunca salen del hospital con vida.

Un coágulo de sangre es una masa de sangre parcialmente solidificada, que bloquea total o parcialmente el flujo sanguíneo en cualquier lugar del cuerpo, dependiendo de esto en gran medida para determinar la gravedad de esta condición en un individuo y uno que nunca hay que tomar a la ligera, ni pensar que estos se erradican, tan sencillo como la curación de heridas comunes de carácter interno o externo.

La causa de los trombos varía dependiendo de cada paciente; sin embargo, debemos tener en mente y tener sumamente presente el hecho de que esta condición puede afectar a casi cualquier persona, de cualquier edad y género, por lo que hemos de tener una buena atención de nuestro modo de vida.

En Europa, la mortalidad por coágulos en la sangre es mayor a la de SIDA, cáncer y accidentes automovilísticos combinados, lo que hace de esta condición una muy seria y una que siempre se encuentra presente dentro de la amplia gama de riesgos que persiguen a la existencia del ser humano.

Entre los coágulos mas peligrosos están aquellos que aparecen en las piernas, ya que estos no solamente pueden obstruir arterias de vital importancia, sino que tienen la facilidad de ser transportados a otras partes del cuerpo de importancia mayor, como es el caso del corazón o los pulmones; ambos resultan muchísimas veces en la muerte de los pacientes, sin embargo, este no siempre es el caso y también he sabido de personas quienes presentan esta condición y salen con vida, como es el caso de mi madre.

El 85% de los casos de embolia cerebral son causados por la presencia de coágulos que se desarrollan en aquel lugar del cuerpo o en su defecto, que viajan hasta allá desde las piernas, lo que hace de los coágulos una condición tremenda.

Los síntomas de la presencia de coágulos en las piernas generalmente son el incremento de tamaño de alguna de las dos piernas, enrojecimiento de la zona y el aumento de temperatura en la pierna afectada.

Si es que en cualquier momento llegamos a sentir estos síntomas u observarlos en alguna otra persona, hemos de acudir al hospital de inmediato a la sala de urgencias, para ser atendidos inmediatamente, ya que en esta condición más que ninguna, los segundos son vitales.

Si es que somos diagnosticados con la presencia de coágulos, los médicos nos administrarán dosis especificas de anticoagulante, así como la colocación de oxígeno y monitorear constantemente los trombos, ya que muchas veces una dosis correcta los puede erradicar.

Si es que los trombos comienzan a multiplicarse, entonces es necesario instalar una sombrilla o reja en una de las arterias, para evitar que los trombos suban.

Hemos de tener mucho cuidado.